La magia está asegurada con Maite Oroz
- 7 jul 2017
- 2 min de lectura

Con la vista puesta en la temporada que comenzará en menos de dos meses, el Athletic deberá reconstruirse. Con la marcha de seis jugadoras del primer equipo, es hora de delegar el peso y la responsabilidad del bloque en las jóvenes promesas con las que cuenta Joseba Agirre. Y una de ellas es Maite Oroz, uno de los diamantes que más brilla en el plantel rojiblanco.
En la reciente temporada, Oroz asumió un papel clave en el conjunto rojiblanco y conquistó a la afición a base de fútbol de espectáculo. Pero no solamente llamó la atención cerca de Lezama. De hecho, La Liga Iberdrola la seleccionó como una de las mejores jugadoras del campeonato, incluyéndola en el once ideal 2016/2017. La centrocampista fue el enganche perfecto entre el mediocampo y la delantera. Sus pases ocasionaron gran peligro y fue la mejor aliada de jugadoras como Nekane Díez, Lucía García o Yulema Corres.
Aunque esta campaña ha sido la primera en la que la futbolista de 19 años ha jugado con la ficha del primer equipo, la temporada 2015/2016 ya jugó solamente con el equipo "A". En dicha campaña, la navarra disputó 30 partidos y anotó 5 tantos en liga y también fue partícipe en el único partido de copa que disputó el Athletic. Este año, la mediocampista ha disputado 27 encuentros, y aunque su cifra goleadora ha descendido, puesto que tan solo ha logrado mandar el balón a las redes en una ocasión, su influencia en el juego ha incrementado.
La jugadora que llegó al Athletic en 2014 desde Osasuna, comenzó su andadura en el filial del Athletic, en segunda división, con 23 partidos disputados y 10 goles. Desde el comienzó dejó claro que su sitio se encontraba en el vestuario del primer equipo y desde entonces ha sorprendido a la afición que cada fin de semana disfruta de su fútbol. Su 1,58 metros de altura y su ligero cuerpo, permiten a la joven futbolista desarrollar unos movimientos rápidos y vertiginosos en espacios reducidos. Las grandes perjudicadas son las cinturas de las rivales, que no consiguen hallar la pelota entre sus piernas. Como una titiritera, Maite Oroz engaña a las contrarias para zafarse de ellas y facilitar el trabajo a sus compañeras con unos pases que muchas veces son de oro.
La siguiente temporada, Oroz deberá asumir la responsabilidad y continuar con sus trucos que permitan sumar puntos a un casillero que necesitará de la buena labor de las canteranas para aunar el máximo de puntos posibles.












Comentarios